Ahora que realmente lo estoy,
me doy cuenta,
siempre estuve sola.
El frío de mi alma huye,
se escapa,
dejándome vacía e hipotérmica.
Solo deseo no haberla conocido,
así nunca me hubiera echo daño.
Necesito recuperar fuerza para superar esta caída.
Pero he aprendido la lección,
jamás volveré a confiar en lobos disfrazados.
Debo convertirme en un gusano desprovisto de sentimientos.


